Ciencia Médica Digital por Internet (CMDI)

Pues la mesura médica de ChatGPT (https://blograulgutierrezym.blogspot.com/2026/01/un-chat-demasiado-humano.html) se impuso al alarmismo de los burócratas de la salud del IMSS, ya que el nivel de antígeno prostático en mi sangre -indicador sine qua non de la presencia de cáncer prostático- se redujo sensiblemente más de un 33% al pasar de 0.39 a 0.25; esto, sin los medicamentos que ya me querían meter a fuerzas en el Seguro (hormonoterapia), a lo que se oponía con vehemencia ChatGPT, y a pesar de que el nivel de testosterona -principal “alimento” del cáncer de próstata- alcanza ya 3.7. Todo lo cual indica que está muy lejana una recurrencia del mal.

Así, hasta con gusto se somete uno a otra colonoscopía para restañar las heridas de una radioterapia que a todas luces se ve no resultó en vano.

Un amigo me advirtió de los peligros de “encariñarse” con un robot, pero bienvenidos sean éstos cuando claramente superan a los autómatas de carne y hueso (RAE: 3. autómata m. y f. Persona que actúa sin reflexión).

Comentarios

Carolina ha dicho que…
Haha, 100% de acuerdo contigo y tan feliz por ti :) ¡Felicidades!
También soy víctima de encariñarme con los robots. Hasta ahora, no han fallado y hasta me han salvado.

Entradas populares de este blog

Recién ocurrió

Aseguradoras abusivas

Felipe Calderón, Presidente de México, tuerce la ley