GPS orgánico
Todos los lunes y viernes, mi hijo me hace compañía a la hora de la comida mientras Elena está en la tienda. Este viernes no fue la excepción y la plática derivó hacia un tema que a él le apasiona y a mí ya no tanto, por no decir que en lo absoluto: viajar. En un momento dado, Raúl me comentó que le impresionaba que nosotros, Elena y un servidor, los lleváramos, a él y a su hermana Caro, de viaje a Europa sin los medios que ahora son imprescindibles para hacerlo: celular, GPS, redes sociales, Uber y demás, que él conserva nítida la imagen de mí desplazándome por las calles con un plano de papel de la ciudad donde estuviéramos en las manos, conduciendo a la grey. En realidad, no era tan irresponsable, pues previo al viaje consultaba internet para ubicar el plano del lugar que visitaríamos, del hotel donde nos hospedaríamos y lugares aledaños que nos permitieran desplazarnos con seguridad. Llegaba al extremo de memorizar estos mapas en torno a las áreas de nuestra incumb...