¡Un año sin correr!
Hoy, 25 de julio de 2026, cumplí un año sin correr ni hacer ejercicio, a esos niveles tan bajos he llegado. La vez más reciente -por no decir la última y concitar un mal augurio- llegué al Palote y no me percaté que la pista estaba completamente inundada donde comienza/termina el circuito de siete kilómetros por las lluvias intensas de esos días, de tal suerte que cuando creí terminar, ¡tenga!, el paso estaba vedado. Con angustia, pregunté al guardia que ahí se encontraba que si no se podía pasar, a lo que amablemente me respondió que no, que mucho se temía que tendría que regresar por donde había llegado. Así que ahí me tienen, corriendo en sentido inverso los siete kilómetros que ya había recorrido hasta entonces, para completar catorce o, lo que es lo mismo, la tercera parte de un maratón. Pero no fue eso lo que me llevó a ya no correr “nunca más” y cumplir exactamente hoy el primer aniversario de no hacerlo. No, esto se debe más bien a mi inveterada depresión y a una indolencia mar...