Inimaginable sorpresa
Para compensar las friegas que Elena se lleva en nuestro negocio, mi hijo, Raúl júnior, decidió llevarse en viaje de vacaciones a su madre a los Estados Unidos, supuestamente a Raleigh, Carolina del Norte, lugar de nacimiento de nuestra primogénita Carolina, pero, en realidad, el destino final siempre le estuvo vedado a la susodicha. Sin embargo, en el aeropuerto de la CDMX rumbo a una escala en Cancún y de ahí a su real puerto de arribo, mi hijo tuvo que hacerle la revelación del lugar al que verdaderamente llegarían, en una escena por demás enternecedora que quedó plasmada para la posteridad en el video adjunto. Ustedes juzguen.