miércoles, 23 de diciembre de 2020

ResiElencia

ResiElencia 1. f. Capacidad de adaptación de Elena frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos (“RAE”).

No voy a caer en el absurdo de proclamar que Elena fue uno de los factores vitales que permitieron a nuestro negocio salir a flote este aciago 2020. No, sería injusto: ¡fue el principalísimo! Mi carácter sombrío poco ayudó en esta ingente tarea, que mi querida Elena supo llevar a buen puerto, con la sola, invaluable, ayuda de su fiel pupila, la encantadora Scarlet (así, con una ’t’ simple).

El don de gentes de mi esposa es ya proverbial en todo León, pues su tienda se ha vuelto un referente en toda la ciudad en estos casi trece años de existencia, lo que la ha llevado incluso a tener que surtir pedidos de otras partes de la república. La encantadora (Scarlet) cumple ya con nosotros cuatro años el próximo mes. Cuando abrimos en 2008, la chiquilla (lo sigue siendo) tenía apenas ocho de edad.

Ya he justipreciado en numerosas otras ocasiones el valor de Elena, pero nunca está de más insistir en ello. Cuando hace justo dos años tuvo aquel percance de salud que la llevó de emergencia al quirófano para no exponerla a un mal mayor que hubiera puesto en riesgo su vida, me sentí desfallecer, no sólo por el hecho en sí, sino porque me vi obligado a tener que “dirigir” yo personalmente el negocio por espacio de una semana. Huelga decir que terminé yo siendo dirigido (sin comillas) por la triplemente encantadora Scarlet.

Elena ha sido mi fortaleza y mi vida durante estas más de tres décadas de vida en común. No en balde, cuando despachaba yo en la tienda un par de días a la semana -antes de la llegada de Scarlet-, los clientes que llegué a atender se deshacían en elogios hacia ella, y se despedían con un encomiástico: “Me saluda usted a su hija”. Curiosamente, más que rabia, sentía yo un rabioso orgullo.

Comprenderán ustedes ahora la razón profunda que se esconde detrás del neologismo.

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