Leer, un placer casi orgásmico
En mi artículo antepasado les relaté cómo llegué casi por casualidad a la lectura de una edición chafa de la obra cumbre de William Faulkner, ¡Absalón, Absalón! , y, consecuentemente, grande también de la literatura universal de todos los tiempos. Quien reavivó el gusanillo de leerla fue Juan Carlos Onetti en la magistral semblanza que del autor hace Michi Strausfeld en su Mariposas amarillas y los señores dictadores , cuando a la pregunta de qué es para él la literatura y cuáles son sus libros y autores favoritos, Onetti responde: “ No sé lo que es la literatura. Es una cosa tan distinta para tanta gente. Para mí siempre ha sido una fuente de felicidad. Y hay muchos, muchos escritores que me buscan siempre: Faulkner, Cervantes, Céline, Dostoievski o Marcel Proust. Una vez releí ¡Absalón, Absalón!, y tuve tal sensación de admiración y de envidia que no seguí para adelante.” Yo también lo releí, inmediatamente después de que lo hice con mi copia pirata, pero ahora en la soberbia edici...